sábado, 6 de febrero de 2010

MÉRIDA IV


“No ha perdido Mérida hoy su romanizad, a la que se sobrepuso una rápida cristianización que le ha dejado también varios recuerdos, así como algunos vestigios de la ocupación árabe: basílica visigótica, aljibe y templos diversos. Pero decayó muy pronto, hasta el punto de que a finales del siglo XVIII sólo tenía dos mil habitantes. El viajero ingés George Borrow, Jorgito el Inglés, el vendedor de biblias, la calificaba cuando pasó por allí hace ciento cincuenta años de pueblo grande, ruinoso y medio desierto.”

JESÚS TORBADO. Camino de Plata.

domingo, 31 de enero de 2010

MÉRIDA III


“El cielo es rojo, el calor ha remitido, pero el escenario está vacío y yo estoy sentado solo –tan alto como antaño un pobre soldado romano del frente- y miro las grandes losetas por donde ya no pasearán los pies de los actores, oigo la risa ausente a los chistes de Plauto, tengo nostalgia de Roma y, naturalmente, tengo los obligados pensamientos. Pero ya no puedo, dos pasados completos es demasiado para un día. Miro, bête et méchant, las esculturas de los dioses que no han conservado sus cabezas pero sí su postura, bajo de la cavea a la orchestra por todos esos numerosos peldaños demasiado grandes, allí lanzo un grito que regresa a mí resonando, y ahuyenta una pareja de palomas, ando sobre el proscenium, a lo largo del aditus maximus, miro las columnas grises tan brillantemente torneadas.”

CEES NOOTEBOOM: El desvío a Santiago.

miércoles, 27 de enero de 2010

MÉRIDA II


“La caída del Imperio, las irrupciones de los vándalos y de los godos, la dominación de árabes, han pasado como un trillo sobre la frente de Mérida, y no han sido bastantes a allanar y nivelar su suelo, incrustado de colosales bellezas romanas. Las habitaciones han desaparecido carcomidas por el tiempo; pero las altas ruinas al desplomarse han desigualado la llanura, y han formado, reducidas a polvo, un segundo suelo artificial y enteramente humano sobre el suelo primitivo de la naturaleza. Se puede asegurar que no hay una piedra en Mérida que no haya formado parte de una habitación romana; nada más común que ver en una pared de una choza del siglo XIX un fragmento de mármol o de piedra, labrado, de un palacio del siglo I. Zaguanes hemos visto empedrados con lápidas y losas sepulcrales, y un labrador, creyendo pisar la tierra, huella todos los días con su rústica suela el «aquí yace» de un procónsul, o la advocación de un dios. Trozos de jaspe de un trabajo verdaderamente romano no tienen aquí otro museo que una cuadra, y sirven de pesebre al bruto que acaban de desuncir del arado. Diariamente el azadón de un extremeño tropieza en su camino con los manes de un héroe, y es común allí el hallazgo de una urna cineraria, o de un tesoro numismático, coetáneo de los emperadores.”

MARIANO JOSÉ DE LARRA : Las antigüedades de Mérida.

viernes, 22 de enero de 2010

MÉRIDA I


“No pisamos una sola vez las ruinas veneradas del pasado, sea en Balbeck o en Palmira, en Mérida, Roma o Itálica, sin que a la mente del menos sensible a las astrales sugestiones del pasado no le sea representada alguna escena, alguna emotividad, la palpitación, en fin, de un algo que ya no es apreciable ciertamente a los sentidos físicos, pero sí a ese sentido interno, trascendente o psíquico, que tan alto habla en el artista, en el intuitivo y en el místico. Ello es el alma de toda poesía, de toda evocación histórica y hasta de toda concepción científica, en disciplinas como la geología y la paleontología, en las que también se trata de reconstruir mágicamente, merced a la sublime facultad de nuestra imaginación creadora, algo que ya no existe materialmente, para los “dormidos”, pero que diríase palpita con mayor vigor y más sublime luminosidad, por lo mismo acaso que no es tangible.”

MARIO ROSO DE LUNA: Del árbol de las Hespérides.

lunes, 18 de enero de 2010

GRANADILLA II


“La vista de Granadilla a la distancia, con su recinto de murallas y su torreón de entrada, nos quita algunos siglos de encima. ¡Y pesan tanto! Pero más pesa aún la paz plúmbea, bajo un cielo de implacable limpidez, de que se ve uno ceñido dentro de la villa.”

MIGUEL DE UNAMUNO: Andanzas y visiones españolas.


miércoles, 13 de enero de 2010

GRANADILLA I


“Para llegar al esqueleto de Granadilla, a través de un paraje deshabitado, no hay indicaciones y la carretera está intransitable. Es vastísima región de colinas suaves, monte bajo y pinares, tierra de caza y de níscalos, vacía de personas. El embalse de Gabriel y Galán, que es el segundo o tercero más grande de España y está siempre lleno, prácticamente pegado al de Valdeobispo, ha inundado la hermosa vega y llena de humedad el territorio. La ciudad de Granadilla fue desalojada cuando se cerró la presa, pues quedó perdida en una península al borde de las aguas, medio comida por ellas. Destino trágico el de este pueblo hermoso, al que en 1492 le quitaron el nombre los Reyes Católicos para cristianar a Granada (a la que los nazaríes llamaban Garnata) y hace un cuarto de siglo le arrebataron los habitantes. Inútilmente conserva parte de sus murallas árabes, a tramos ahogadas, y una torre trebolada del castillo cristiano que fue el primero construido por el duque de Alba. Pero la mayor parte de las casas están hundidas, pobladas de matojos y culebras.”

JESÚS TORBADO: Camino de plata.


jueves, 7 de enero de 2010

HERVÁS II


“Por la tarde hubo paseo por el barrio judío, que es amplio, umbrío y acogedor, a diferencia de tanta judería sórdida de las que permiten acomodar en ellas crímenes rituales horribles, contados por una angelical monjita o sacerdote piadoso y venerable; hay flores y verdor, cuesta trabajo saberse en el barrio de esa gente taciturna y retraída; al levantarme por la mañana, muy temprano, apetece darle otra vuelta a este lugar, y eso hago; las calles, desde el corazón de Hervás, se desploman hacia las afueras, precisamente por la parte hebrea, y un riachuelo pone coto al pueblo y señala el punto de partida del campo, con algún que otro caserío (…)”

RAMÓN AYERRA: La España imperial: Notas de viaje.

sábado, 2 de enero de 2010

HERVÁS I


“El barrio cristiano es laberíntico, pulcro, muy animado y hermoso, y el único guardia urbano que controla el tránsito con mucha amabilidad sonríe ante las dificultades de los turistas para encontrar estacionamiento. A un costado y en fuerte pendiente hacia la hondonada comienza la antigua aljama, considerada como una de las mejor conservadas del mundo. Sobre todo, está habitada, está viva. En un nuevo laberinto, y en torno a una calle muy noble que se llama, con rótulo en castellano y en hebreo, de la Amistad Judeo-Española y que baja hasta el río, se teje el barrio de pasadizos, tunelillos, vías curvas y otras más amplias y derechas. Las casas son de piedra hasta su cintura y se alzan luego en entramado de cantos, adobe y troncos. Algunas defienden las fachadas con mantos de tejas o de madera, sobre las puertas de doble hoja. Cuelgan macetas de los muros, balcones y galerías, se proveen de agua fresca las vecinas en una fuente pública y, al anochecer, se encienden unas farolas de luz amarilla que alumbran con romántica delicadeza los contornos de los edificios y el pavimento de canto rodado.”

JESÚS TORBADO: Camino de plata.

domingo, 27 de diciembre de 2009

SANTORINI IV


ODA A SANTORINI

El oscuro placer ardiente que yo busco
por este mar de luz y de esperanzas,
placer de ser aquel niño de estrellas
que sueño de ángel un día se sintió,
me trajo aquí, cual nave a la deriva,
hasta tu puerto de escarpadas cenizas,
luna azul de Egeo, adormecido
fuego que, como el ave, renace en su inmolar.

Isla del cielo, nacida de la llama,
yerma de verde y fértil de hecatombes,
tanto te deseaba y te quería
que, antes de poseerte en tus abismos,
cual eres yo te amaba ya, hija del alba
con viñas ferradas a la vida,
riscos de hacha, playas de lava gélida,
donde, como las rocas, el hombre llora su cantar.

JOSEP PIERA

miércoles, 23 de diciembre de 2009

VIANA DO CASTELO


"El tiempo no se para. El viajero vuelve por el mismo camino, va procurando fijarlo todo en la memoria, las grandes losas del suelo, el rumor del agua, las vides colgadas de los árboles, el verdín en las cruces, y en sus pensamientos se dice que la felicidad existe, y no es la primera vez que le acontece hacer tal descubrimiento. En la encrucijada se despide del hombre que da las respuestas, y luego toma la carretera de Viana do Castelo, para empezar inmediatamente a subir la gran rampa que lleva a la Capilla de la Aparecida, que tiene, evidentemente, su historia."

JOSÉ SARAMAGO: Viaje a Portugal.

viernes, 18 de diciembre de 2009

IBIZA II


“Han vuelto las viejas obsesiones, el sentimiento de que para mí nada es posible. Vaya donde vaya, mis males me acompañan. Ése es el regalo capital de mi existencia. Se diría incluso que mis males me preceden, que despejan el terreno a fin de que pueda ser desdichado sin dificultad, sin obstáculos. Si se me transportara al Paraíso, el fenómeno se repetiría ineluctablemente.”

“Aquí es como en La montaña mágica; se está fuera del tiempo, como Hans Castorp. Los días idénticos, el sol inevitable, producen una sensación de identidad, de monotonía feliz, en que la conciencia del devenir se volatiliza. Nada susceptible de transcurrir: sempiterna caída de la luz en sí misma, transcurso inmóvil del día.”

“El horror al futuro sólo se cura en estas islas donde el tiempo se ha detenido, donde sólo existe el presente, si es que siquiera existe.”


E. M. CIORÁN: Cuaderno de Talamanca.


sábado, 12 de diciembre de 2009

BRUSELAS II



Musée des Beaux Arts

En lo tocante al sufrimiento jamás se equivocaban,
Los Grandes Maestros: hasta qué punto comprendían
Su lugar en el mundo de los hombres; cómo hace acto de presencia
Mientras alguno come o abre una ventana o cruza por su lado sin prestar atención;
Cómo, mientras los viejos esperan con pasión reverente
El nacimiento milagroso, hay siempre
Niños que no tenían ganas de que ocurriera, pues preferían patinar
En un estanque junto al bosque:
No, jamás olvidaban
Que hasta el martirio más terrible ha de seguir su curso
No importa en qué rincón, qué paraje mugriento
Donde los perros viven como perros y la montura del torturador
Se rasca el inocente trasero contra un árbol.

En el Ícaro de Brueghel, por ejemplo: cómo todo le vuelve
La espalda a la tragedia sin inmutarse; es probable
Que el labrador oyera el chapoteo, el grito resignado,
Pero a sus ojos no era un fracaso importante; el sol brillaba
Como debía sobre las blancas piernas envueltas por el agua
Verde; y la nave costosa y delicada que vio sin duda
Algo asombroso, un niño que caía de los cielos,
Tenía adónde ir y prosiguió su viaje imperturbable.

W. H. AUDEN



Pieter Brueghel el Viejo: La caída de Ícaro

lunes, 7 de diciembre de 2009

PALMA XI


CANCIÓN DE JONIA (1911)

Aun cuando rompimos sus estatuas
y les sacamos de sus templos
los dioses no han muerto.
Es a ti, tierra de Jonia, a quienes ellos aman,
es a ti, a quienes sus almas recuerdan.
Cuando llegan las mañanas de Agosto
un vigor emana de sus almas y se agita en tus aires
y a veces, un muchacho, de etérea juventud,
indefinible, como una sombra alada,
se aleja cruzando tus colinas.

K. Kavafis