“La noche era totalmente igual a la de nuestra despedida. Negros nubarrones corrían por la atmósfera, la tempestad movía con violencia las ramas de los olivos, y se sentían unas ráfagas de aire caliente, que solo cesaban para dejar caer unas gordas gotas de agua, y hacia la parte de Castelnaudary se veían brillar los relámpagos.”
ALEXANDRE DUMAS: Isabel de Francia.