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martes, 30 de abril de 2024

PRAGA VI: TORRE DALIBORKA

"Tres pisos tenía, separados unos de otros por capas horizontales, y un agujero redondo que la atravesaba por el medio, al igual que una tráquea, desde las fauces hasta el estómago... En el piso de arriba iban siendo masticados lentamente en otros tiempos los condenados, año tras año de prisión, sumidos en las tenebrosas tinieblas que desconocían la luz, hasta que eran bajados con cuerdas al piso de en medio, donde recibían la última jarra de agua y los últimos cachos de pan, y allí languidecían lentamente hasta la muerte, si no enloquecían antes por los asfixiantes y putrefactos vapores que subían de las profundidades y se arrojaban ellos mismos para caer entre los cadáveres descompuestos de sus predecesores" 

GUSTAV MEYRINK: La noche de Walburga.


“Los nuevos que bajaban aquí recibían un trozo de pan y un cántaro de agua. Sí, y con el pan y el agua tenían que sustentarse y tenían que estar sentados allí, junto al agujero y mirar cómo el que estaba sentado abajo desde hacía una semana o dos, depende del caso (algunas personas tienen una resistencia tenaz), iba muriéndose de hambre poco a poco. Bueno, y entonces, cuando, en el nombre de Dios, todo había terminado, los descendían…”

RAINER MARIA RILKE: Relatos de Praga.

jueves, 28 de junio de 2012

BRUJAS XIV




"¿Y arriba qué quedó? Sólo el silencio, creo,
y saborea, despacio y no apremiado por nada,
grano a grano, la dulce uva
del carillón, que cuelga de los cielos."

RAINER MARÍA RILKE

martes, 7 de diciembre de 2010

SEVILLA V


“Por lo que respecta a Sevilla no hemos conseguido armonizar en lo más mínimo, aunque los sevillanos habían tomado muy a pecho la fiesta de la Virgen, y yo tenía ante mí toda una octava de ceremonias, a cuyo comienzo llegué incluso a participar. La catedral me resultó en el fondo antipática, por no decir hostil. En ella todo resulta desprovisto de gravedad, todo se torna un tanto vago en esta catedral tan ambiciosamente construida; es como un espíritu de supertriunfo que incluso quisiera triunfar sobre Dios, y pretendiera, en cierto modo, abarcarlo desde arriba. Y el detestable órgano, con un ruido empalagoso, hacía tan dulzón el espacio que parecía como si las colosales pilastras fueran a desmayarse. Y este reblandecimiento de la piedra, a manera de un juego de prestidigitación, me dejó, cualquiera que fuese el objeto perseguido, completamente indiferente.”

RAINER MARÍA RILKE: Epistolario español.


JORGE PARDO: Río ancho.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

RONDA VII



"Inmediatamente le envié a Pascha un par de reproducciones, por parecerme muy verosímil que el incomparable fenómeno de esta ciudad asentada sobre la mole de dos rocas cortadas a pico y separadas por el tajo estrecho y profundo del río, se correspondería muy bien con la imagen de aquella otra ciudad revelada en sueños."

RAINER MARIA RILKE: Epistolario español.

lunes, 28 de abril de 2008

TOLEDO


"Como todos los hechos del Antiguo Testamento están allí para anunciar la venida de Cristo, así me parece también que todos mis viajes, a lo largo de tantos años, no fueron otra cosa que la promesa de éste, y ahora comprendo el que me haya empeñado en forzar inconscientemente todas las cosas destinadas a preparar este acontecimiento inaudito, y, al parecer, de avance. Avignon, Les Baux, El Cairo, el desierto mismo, todos estos lugares no fueron sino el espejo de mi anhelo de ver Toledo; y helo aquí, helo aquí. Hoy no diré nada, aunque podría decirlo todo, porque comprendo infinitamente. Cuando se ha visto se podría en cierto modo rebasar la vida. Si usted se imagina una cosa visible al mismo tiempo a los vivos, a los muertos y a los ángeles, es ésta. Créame."


"Me he grabado todas las cosas en la memoria, como si tuviese que sabérmelas mañana para siempre: los puentes, ambos puentes, este río, más allá del cual se extiende esta abierta profusión del paisaje abarcable a la mirada, pero que aún no ha recibido su forma definitiva. Y luego imagínese usted esta felicidad de los nuevos caminos que uno intenta recorrer por primera vez, esta indescriptible seguridad de sentirse tomado y conducido."

RAINER MARIA RILKE: "Epistolario Español"