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miércoles, 31 de agosto de 2016
CALDAS DA RAINHA I
"Salió de la bañera, se dio una ducha fresca, se puso de nuevo su albornoz y pasó a las habitaciones contiguas, donde estaban los surtidores de vapor para las inhalaciones. Delante de cada surtidor había varias personas sentadas, con los codos apoyados sobre el mármol, que respiraban las emanaciones de aire caliente."
ANTONIO TABUCCHI: Sostiene Pereira.
domingo, 17 de marzo de 2013
EVORA VI
“Vasta región que se extiende desde el centro de Portugal hasta el Algarve y que está marcada por una larga frontera con España, el Alentejo, pese a su inconfundible fisonomía (encinas de corcho, olivares, llanuras de prados de pasto, casas blancas orladas de azul, las formas de los vestidos femeninos, los sombreros de los hombres, la afabilidad de las personas), presenta una fortísima diversidad. Las zonas del litoral, donde la actividad económica más importante es la pesca, tienen un clima y un paisaje que se parece al Mediterráneo. El interior, marcado por inviernos rígidos y veranos ardientes, es más áspero y secreto. Y sobre las extensas llanuras, como fatas morganas en el desierto, surgen antiguas y hermosas ciudades. Por ejemplo Évora, la Liberalitas Julia de los romanos (notable el Templo de Diana justo enfrente del Convento dos Lóis, en estilo manuelino), más tarde Yebora para los árabes; Beja, la Pax Julia de los romanos y la Baju de los árabes, con su soberbio castillo; o Elvas, encerrada en sus bastiones.”
ANTONIO TABUCCHI: Viajes y otros viajes.
ANTONIO TABUCCHI: Viajes y otros viajes.
lunes, 12 de abril de 2010
BARCELOS II
"El camarero se sentó y aceptó el vaso de vino.
-Le estaba hablando de la feria de Barcelos -continuó el camarero-, cuando yo era niño era magnífica, especialmente por el ganado del mercado, aquella raza de bueyes del Miño, con los cuellos larguísimos, ¿se acuerda?, bah, ahora ya no existen, y además había caballos, potrillos, acémilas, mi padre era tratante y comerciaba con los gitanos durante el verano, aquellos gitanos tenían unos caballos soberbios, y eran personas de honor, me acuerdo de la comida que ofrecían a mi padre tras concluir un negocio, preparaban una mesa enorme en la plaza de Barcelos y mi padre me llevaba con él."
ANTONO TABUCCHI: La cabeza perdida de Damasceno Monteiro.
martes, 18 de marzo de 2008
SAO MAMEDE DE JANAS
“Y Manolo le explicó que era una localidad no demasiado lejana a Lisboa, hacia el interior, en la zona de Mafra, donde había una antigua capilla circular que se remontaba a los primeros cristianos del imperio romano, y era un lugar sagrado para los gitanos, porque los gitanos recorrían la Península Ibérica desde tiempos remotísimos, y todos los años, el quince de agosto, los gitanos de Portugal se reunían en Janas para una gran fiesta, era una fiesta de cantos y bailes, los acordeones y las guitarras no callaban ni un momento y los alimentos se preparaban en grandes braseros a los pies de la colina, y después, al llegar el ocaso, cuando el sol estaba en el horizonte, justo en ese momento, cuando sus rayos teñían de rojo la llanura que acababa en los acantilados de Ericeira, el cura que había celebrado la misa salía de la capilla para bendecir los animales de los gitanos, los mulos y los caballos, aquellos caballos que eran los más bellos de la Península Ibérica y que los gitanos vendían después a los establos de Alter do Chao…”
ANTONIO TABUCCHI: "La cabeza perdida de Damasceno Monteiro"
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