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domingo, 13 de noviembre de 2011

SAN JUAN DE LUZ I


"Las casas de Urruña y de San Juan de Luz tienen un aspecto extraño y sangriento, producido por la costumbre de pintar de rojo o de color sangre de toro las ventanas y las puertas de los edificios."

THÉOPHILE GAUTIER: Viaje por España.


"San Juan de Luz conserva aún algunos rincones encantadores, algunas tranquilas y bonachonas calles, impregnadas de carácter local: tejaroces desbordantes; fachadas blanqueadas por las que se entrecruzan traviesas verdes y rojas; grandes árboles que rebasan las tapias del jardín; rompientes que dan al mar azul o a los pardos Pirineos; paz y silencio entre los muros blancos, sobre una pavimentación de cantos rodados marinos... Pero el horror de las construcciones modernas se va multiplicando de día en día. No hay un pedazo de playa, no hay una linda colina que no esté deshonrada ahora por alguna edificación costosa, concebida por los advenedizos extravagantes, por los cursis en pleno delirio... ¡Cuando sería tan sencillo ¡Señor! para no desfigurar este país, edificar casas vascas, como ciertos refinados artistas han tenido el buen gusto de hacer!... ¡Ay! ¿Quién nos salvará de la pacotilla moderna, del falso lujo, de la uniformidad y de los imbéciles!..."

PIERRE LOTI: Figuras y cosas que pasaron.

miércoles, 4 de febrero de 2009

MEKNÉS


"Al principio sólo derrumbaderos y ruinas, nuevas fortificaciones, nuevos recintos, otras puertas que se derrumban medio demolidas ya, imágenes de la desolación y de la vetustez postreras. Algunos raros habitantes pegados a los muros y vestidos con harapos del mismo color de las piedras, nos miran entrar con expresión de vaga desconfianza."

"Espacios vacíos sembrados de piedras y de escombros, huecos profundos, grutas, mazmorras... Campos de cebada, alguna vez entre altos muros imponentes que antaño han debido de encerrar cosas muy ocultas. A trechos, en el fondo del recinto en que no penetramos, aparecen por encima de la monotonía de las almenadas fortificaciones grandes techumbres de azulejos verdes guarnecidos de musgo y de flores salvajes: palacios de sultanes que fueron, cuyas puertas se han cerrado a su muerte (un nuevo sultán no debe habitar jamás el mismo lugar que su antecesor) y que se entregan a la lenta destrucción de los siglos..."


PIERRE LOTI: El Mogreb