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martes, 23 de julio de 2013

IRACHETA


“Es conocido desde hace tiempo, a través de representación gráfica estricta, un tipo de hórreo con tejado a dos vertientes, cubierto de tejas, con estructura acaso de piedra, y arco de herradura en la fachada del hastial, que recuerda a los ejemplares pétreos galaico- portugueses. Se hallan dos ejemplares representados en el códice de las Cantigas de Alfonso X el Sabio, del Escorial, al folio 245, según ya puso de relieve hace mucho Don Vicente Lampérez y advertí yo luego. Pero ahora nos encontramos con el soberbio ejemplar de Iracheta en la Valdorba, y por él vemos que se hizo con arreglo a los cánones de un severo estilo románico y que es cosa única en su género. No cabe duda de que se trata de una construcción suntuosa;más suntuosa que los hórreos con arco de herradura de las «Cantigas»”.

JULIO CARO BAROJA: Granaria sublimia, Horreum pensile.


sábado, 25 de julio de 2009

PEÑA TU


"Entre las pinturas halladas al norte del Tajo, llama poderosamente la atención la de Peña Tu, en Asturias, situada en una roca solitaria y separada por muchos kilómetros de distancia de las demás parecidas, y en ella se ve representado una especie de ídolo que se ha solido relacionar con las placas de pizarra de Portugal, etc. Ídolo y placas podían también estar en relación con máscaras, pero hay que tener en cuenta que, por otro lado, es claro que los pueblos de la mitad meridional de España en las edades eneolítica y del bronce adoraban a una divinidad femenina (la Tierra acaso) y al hacha como emblema probable de otra celeste, en lo cuan coincidían con los cretominoicos. Ambos cultos se manifiestan por una serie bastante variada de objetos, al lado de los cuales hay otros de difícil interpretación, aunque no podrían tener otro uso que el ritual. Es triste de todas suertes que cuando no sabemos para qué sirve un objeto tengamos que recurrir a esta caracterización vaga que nos dan las palabras «mágico» y «religioso»."

JULIO CARO BAROJA: Los Pueblos de España.





"En la parte inferior del ídolo de Peña Tú, seis bailarines rodean a una figura central, jefe o sacerdote, que empuña un cayado o un mango de hacha. La segunda hipótesis es, neolíticamente hablando, más probable y más interesante que la primera (sin olvidar que en la misma colina arranca una cadena de dólmenes descubierta por un párroco de Vidiago). Constantino Cabal cree a pie juntillas que la danza de Peña Tú es el grave, solemne y magnífico pericote, ceremonia trinitaria en la que ofician seis personas separadas en grupos de tres o varias tríadas compuestas por dos varones y una mujer, además de "baile emblemático donde se atisban sedimentos prehistóricos y simbolismo erótico". Antiguamente, el papel del perico, o figura situada en el centro del corro, se confiaba a un representante del sexo débil (y lo mismo ocurre hoy en algunas fiestas vaqueiras). Según Costa, ya bailaban así los primitivos habitantes de Asturias, Galicia y Extremadura. ¿Cuál es el recóndito significado de estas danzas que evidencian en cada nota y en cada paso una intención numinosa? Cadencias del Nilo, del Egeo, del Guadalquivir y del Jordán vibran en ellas recomponiendo el cuadrado mágico del antiguo Mediterráneo: curetes, cretenses, egipcios e hiberi "del lado de allá". Rara es la provincia española sin un eco de ese diapasón, sin una complicidad en ese espacio encantado."

FERNANDO SÁNCHEZ DRAGÓ: Gárgoris y Habidis. Una historia mágica de España.