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sábado, 5 de marzo de 2011

LANZAROTE VIII


“Al poco encontramos una nueva bifurcación, y después otra. Hasta que de pronto divisamos el mar. En aquel lugar situado en el extremo sur de la isla, era de un azul ideal. A lo lejos, en mitad de una bruma que se había formado por el calor, se distinguían las costas arenosas de la isla de Fuerteventura. En dos curvas bruscas, el camino desembocó en una pequeña ensenada desierta. Rocas negras encuadraban una pendiente de arena blanca que descendía rápidamente hacia el mar.”

MICHEL HOUELLEBECQ: Lanzarote.

viernes, 18 de febrero de 2011

LANZAROTE V


“El sol se ponía cuando entramos en la Geria. Es un valle estrecho que se abre camino entre laderas de guijarros y gravas que van desde el violeta oscuro al negro. En el transcurso de los siglos, los habitantes de la isla han recogido los guijarros para construir unos muretes semicirculares, y después han ahondado en la grava para formar unas excavaciones protegidas por los muretes. En el interior de las excavaciones, al resguardo del viento, han plantado una vid. Las gravas volcánicas son un terreno excelente y la insolación es buena; la uva que vendimian da un moscatel muy aromático. La tenacidad exigida por estos trabajos era impresionante. El acta natalicia de Lanzarote fue una catástrofe geológica total; pero allí, en este valle, a lo largo de varios kilómetros, podía verse una naturaleza abstracta, reconstruida a la manera de los hombres.”

MICHEL HOUELLEBECQ: Lanzarote.


TOTOYO MILLARES Y JOSE ANTONIO RAMOS: Mazurka