
“La visión del oasis desde lo alto de la Corbeille es previsible, no así la impresión que produce, y esto por muy preparado que llegue el viajero. La naturaleza ha depositado aquí sus mejores dones; la religión ha colaborado propagando una doctrina de austeridad. El sufismo tiene en Nefta uno de sus cuarteles más acreditados. Dan testimonio de ello las siluetas de los marabuts, pequeños recintos cuadrangulares coronados por esas cúpulas de inconfundible peculiaridad que se recortan contra el cielo, y cambiante hacia el anochecer. Son tumbas de santones especializados, los morabitas, cuyo ejemplo de ascetismo se sigue cantando y venerando a lo largo de los siglos.”
TERENCI MOIX: Tres viajes románticos (Grecia, Túnez, México)
