viernes, 16 de enero de 2009

RISSANI


"En Rissani, milagroso espejismo de un millón de palmeras, que surge como un río de la nada en medio de un páramo ardiente, y antiguo emplazamiento de la mítica Siyilmasa, que en el medievo fuera el centro obligado que unía Europa con los países africanos del sur, de donde las caravanas traían el oro de Tombuctú y la sal de Taodeni, compré ocho bidones para el gasóleo y el agua y los hice soldar con barrotes a los costados del Nissan. El polvo del coche entre las casbas rojas y las palmeras con reflejos de plata tenía el sabor de lo antiguo. Estaba al fin en la puerta del desierto y seguía sin conciliar el sueño. Veinte kilómetros hacia el sur acababa la vegetación y era, por tanto, el último islote de verdor, por donde todavía corría el agua."

MANUEL VILLAR RASO: Últimos paraísos.

sábado, 10 de enero de 2009

TIZNIT


“En el lugar donde la ciudad se confunde con la tierra roja del desierto, viejos muros de piedra seca, ruinas de casas de adobe en medio de las acacias, algunas de las cuales han ardido, donde el viento polvoriento pasa en libertad, lejos de los pozos, lejos de la sombra de las palmeras, allí es donde el viejo cheij está a punto de morir (…) Ahora sopla aquí el viento maligno, el viento tibio que viene desde el norte, que trae consigo la bruma del mar. Alrededor de Tiznit, diseminados como bestias perdidas, los hombres azules aguardan al abrigo de sus chozas de ramas.”

J. M. G. LE CLÉZIO: Desierto.

sábado, 3 de enero de 2009

ASILAH


"Hemos seguido las orillas del Océano, avanzando por el límite justo de las olas y a pesar del ardiente sol, el clima de este viaje nos parece de una frescura destacable. Hemos llegado así a Arzila, donde hemos acampado en una hermosa playa que delimita el cabo Espartel. Hemos ido a ver la ciudad, que ha pertenecido antaño a los portugueses y conserva todavía un aire europeo. Al regresar al campamento hemos pasado junto a una capilla de Jessavis en la que algunos jóvenes de esta secta se ejercitaban en sus danzas sagradas. Tengo buenas razones para creer que el origen de esta sociedad no debe ser buscada entre los antiguos Psilos, sino más bien que lo debe a algunos misterios de Baco. Hablaré de ello tal vez en otra parte."

JEAN POTOCKI: Viaje al Imperio de Marruecos

viernes, 26 de diciembre de 2008

VOLUBILIS


"¿Qué significaba aquel momento precioso, casi colectivo, de vida sin duración, detenida? Álvaro había creído sentir la inmensidad –la propia inmensidad de su ser de tierra– al recorrer un mediodía ardiente las ruinas romanas de Volubilis, saliendo de Meknés. Entre las columnas aisladas sintió un profundo vértigo de infinitud, y aquella embriaguez, aquel báquico sentirse parte de la materia, del aliento telúrico, tanta tensión de gloria honda, que apenas pudo decirlo a sus amigos de retorno a la carretera asfixiadora.”

LUIS ANTONIO DE VILLENA: Fuera del mundo.

sábado, 20 de diciembre de 2008

TÁNGER


“Ciudad cautivadora que te apresa, que te amarra con cuerdas al tronco de un eucalipto, con cuerdas gastadas, olvidadas en el muelle del puerto por algún marinero distraído, te acosa y persigue, te obsesiona como una pasión que nunca acaba, y, entonces, hablas de ella, y crees que sin ella la vida será amarga, necesitas saber qué pasa en ella convencido de que no ocurre nada especial. Tánger es como un encuentro ambiguo, inquieto, clandestino, una historia que esconde otras historias, una confesión que oculta la verdad, un aire de familia que te envenena la existencia en cuanto te alejas y sientes que la necesitas sin saber por qué.”

TAHAR BEN JELLOUN: El último amigo



“¡El extraño aire cálido de Tánger con sus bolsas de frescura aun bajo el ardiente sol! Un día, el aire es cristalino, de modo que los montes de España resaltan como si estuvieran del otro lado de la calle; al día siguiente, parece un gas luminoso, y ni siquiera los barcos de carga que están en el puerto pueden distinguirse claramente a causa de la luz blanca y deslumbrante. Y el viento está presente –ech cherqi-, el imposible levante que sopla del Mediterráneo y pasa entre las Columnas de Hércules con la fuerza de un vendaval, y que puede seguir soplando día tras día sin descanso. Estas cosas aún están aquí. Prácticamente todo lo demás ha desaparecido con el boom, ese período de frenética actividad que comenzó poco antes de la guerra de 1939 y continuó hasta las revueltas de 1952.”

PAUL BOWLES: Días y viajes.

domingo, 14 de diciembre de 2008

LARACHE


“En Larache el pasado está prendido, suspendido en el aire. Quizá cualquier otra ciudad de la costa posea más testimonios en que sustentarlo y, sin embargo, aquí se siente con aguda intensidad. Basta pasar por la Puerta del Mercado, cruzar el bullicioso zoco repleto de tiendas con la más variada mercancía y, entrando por la Puerta de la Kasba, pasear por las cercanías de la mezquita hasta los antiguos muros, hasta la plaza del pequeño museo arqueológico, donde un restaurado bastión señala una vez más otros siglos con presencia española. Incluso en las calles más modernas, entre la plaza mayor y el mercado, paredes blancas, puertas y ventanas siempre azules, el pasado llega con cada bocanada de brisa atlántica.”

RAFAEL GUILLÉN: El país de los sentidos.

lunes, 8 de diciembre de 2008

TAROUDANT


"Entramos a Taroudant a las siete. El calor reverbera todavía por todas partes en los muros. Mientras deshago las maletas, pasa por la calle arrastrando los pies una procesión de guennaoua. Trato de salir por una puerta que da al patio, pero está cerrada con llave. Me asomo por una grieta y los veo pasar lentamente llevando faroles con velas. El golpeteo de los tambores hace vibrar el aire."

PAUL BOWLES: La ruta de Tassemsit
(Cabezas verdes, manos azules)

miércoles, 3 de diciembre de 2008

DJEMAÁ EL FNÁ (IV)


"La plaza de Djemáa-el-Fna es el mayor teatro del mundo, la última reliquia de aquella Edad Media que tenía el alma ingenua, la alegría fácil, los gustos groseros y violentos. Al declinar el sol comienza la fiesta: saltan los acróbatas, danzan los gnaua haciendo sonar sus castañuelas de cobre, cantan las campesinas sus fábulas de la montaña, suena la flauta del encantador de serpientes, el brujo desdentado elabora filtros de amor -el papel escrito, la pasta lunar, el alquitrán, el coriandro quemado, las aguas de los siete pozos cubiertos, el lodo de las siete fuentes, las hierbas meadas por una leona blanca- y los timadores sacan de sus arcas cientos de juegos trucados..."

MAURICIO WIESENTHAL: El esnobismo de las golondrinas

sábado, 29 de noviembre de 2008

DJEMAÁ EL FNÁ (III)


"Todas las guías mienten. Nos mienten nuestros propios sentidos. La plaza es la plenitud del color, del olor, del movimiento: la extrema tensión de la vida hacia su punto de explosión. Los círculos se hacen y deshacen y vuelven a hacerse como las formas del humo o las nubes. Hirvientes, el color y el olor. Y, a la vez, todo puede ser visto como desde el umbral de un sueño, sin penetrar en él, y puede todo quedar de súbito borrado. La plaza es, repentinamente, la multitud y su vacío: la desaparición de todos, de todo y del que mira." (...)

JOSÉ ÁNGEL VALENTE: Meditación del vacío en Xemaá-El-Fná

(Variaciones Sobre El Pájaro Y La Red, Precedido De La Piedra Y El Centro)

martes, 25 de noviembre de 2008

DJEMAÁ EL FNÁ (II)


"ágora, representación teatral, punto de convergencia : espacio abierto y plural, vasto ejido de ideas

campesinos, pastores, áscaris, comerciantes, chalanes venidos de las centrales de autocares, estaciones de taxis, paradas de coches de alquiler somnolientos : amalgamados en una masa ociosa, absortos en la contemplación del ajetreo cotidiano, acogidos a la licencia y desenfado del ámbito, en continuo, veleidoso movimiento : contacto inmediato entre desconocidos, olvido de las coacciones sociales, identificación en la plegaria y la risa, suspensión temporal de jerarquías, gozosa igualdad de los cuerpos"



"... chaquetillas y bombachos flamean sus colores brillantes y, dóciles a una señal del jefe, los gañanes giran con lentitud los extremos del eje y dan una, dos, tres vueltas completas en esbelto y gracioso equilibrio : mientras el público jalea y aplaude y agrega unos cuantos dirhames a su exiguo, modesto peculio : al soltarse, los más jóvenes emprenden, a tambor batiente, sus ejercicios de acrobacia : volatineros de textura elástica, realizan sus suertes audaces en ingrávido y veloz torbellino : las ruedas, brincos, saltos mortales, desafían las newtonianas leyes, se ríen de la ponderosa manzana, afirman la dúctil calidad de unos cuerpos forjados en el rigor y estrechez de una vida sin protección ni familia, abandonada a sus propios recursos desde la infancia más blanda : otros doblan el tronco atrás, tienden el costillar como fuelle de acordeón, pasan la cabeza por la entrepierna, dislocan los miembros, se desbaratan, parecen plegarse : sillas de tijeras que inesperadamente se transmutan, recobran la forma humana y hasta tienen el valor de forzar una tenue sonrisa cuando captan la mirada admirativa del respetable"

jueves, 20 de noviembre de 2008

DJEMAÁ EL FNÁ (I)


"A pocos pasos de los cuenteros tenían su sitio los escribanos. Había silencio alrededor suyo, la parte más silenciosa del Xemaá El Fná. Los escribanos no ensalzaban su capacidad; estaban allí sentados tranquilamente, hombres pequeños, enjutos, su escribanía delante; y jamás daban a uno la sensación de que esperasen clientes. Cuando miraban, te observaban sin especial curiosidad y al momento desviaban de nuevo la mirada. Sus bancos estaban dispuestos a cierta distancia unos de otros, de tal modo que era imposible que se oyesen entre sí. Los más avezados o quizás también los más antiguos se acurrucaban en el suelo. Allí recapacitaban o escribían en un mundo discreto, ajeno al desenfrenado bullicio de la plaza circundante. Era como si se les consultase sobre reclamaciones secretas, y puesto que todo sucedía públicamente se habían acostumbrado todos ya a pasar desapercibidos. Incluso ellos mismos apenas estaban presentes; sólo contaba una cosa: la callada presencia del papel."

ELIAS CANETTI: Las voces de Marrakesh.

viernes, 14 de noviembre de 2008

EL GRAN ATLAS


"La cordillera que contemplas es el telón de boca de un teatro: álzalo y penetra en él. El mundo que se extiende al otro lado responde a tus emociones y anhelos: abrupto, salvaje, abrasado por el sol y esculpido por la conjunción de los cuatro elementos. Lo presentiste primero en el espacio volcánico de Gaudí, luego en el páramo lunar del Gran Erg y las dunas sin fin de Tarfaya. No hay vegetación, no hay verdor, ninguna huella humana suaviza su desnudez y suntuosidad adusta. Las asomadas y ocultaciones del astro minúsculo que os calienta reiteran sus ciclos millones de años ante un anfiteatro vacío. Todos los colores y matices del espectro se combinan en una apoteosis escenificada para ti. Serás su único espectador si te desembarazas de los bienes y afectos que te retienen en este islote efímero."

JUAN GOYTISOLO: Telón de boca.

viernes, 7 de noviembre de 2008

ESTAMBUL



"Abandonando el patio de la pequeña mezquita, rodeó la tapia del cementerio. Por última vez observó las tumbas a través de una grieta. Aparecían temibles en la oscuridad. Una suerte de enanos con delantales blancos. Algunos tenían el cráneo puntiagudo, otros inclinaban la cabeza, ocultándose el rostro entre las manos. Tenían ojos verdes. Con sus enormes turbantes, permanecían silenciosos e insólitos como criaturas venidas de otro mundo. Oyó el murmullo del viento entre los cipreses. Una mujer con un pañuelo en la cabeza atravesó la calle. Corrió tras ella y le cerró el paso."

NEDIM GÜRSEL: La primera mujer.