domingo, 30 de agosto de 2009

DJERBA III


"En las dos localidades propiamente israelitas, Hara Kebira y Hara Sghira, podemos hacernos una idea de lo que fué el mundo judío anterior a nuestra era. Las costumbres y los vestidos, según dicen los entendidos, no han variado en dos mil quinientos años. La sinagoga, la «ghriba», la maravillosa, data del tiempo en que Nabuconodosor destruyó el templo de Salomón, y se construyó sobre una piedra de este templo traída de la isla de los cinófagos después de la caída de Jerusalén y la dispersión del reino de Judá. En consecuencia, los antiguos rollos de la Ley tienen aquí un valor inestimable. Basta tocar, en una peregrinación, en una procesión, los estuches que los contienen, para alcanzar deseados milagros... O por lo menos esto es lo que se afirma en la feliz isla de Djerba, que aparece como un microcosmos viviente, espejo humano de toda la historia tunecina en la encrucijada de tres continentes."

MARCEL SAUVAGE: África del Norte (Colección El mundo en color)

4 comentarios:

Elvira dijo...

Ah! Yo estuve en este templo, y también hice alguna foto (hace bastantes años).

Como ya te dije en otra ocasión, ese color azul tan típico de Túnez me encanta.

Pero no recuerdo... ¿es aceite lo que hay en ese recipiente?

Un beso

Odel dijo...

Preciosas fotos y texto

Angelus dijo...

Coincido con Odel en la valoración de la entrada, aunque siempre me han parecido las sinagogas menos interesantes estéticamente que iglesias y mezquitas. Saludos.

rubén dijo...

Aceite, sí. Gracias por la visita. Si veis que en Septiembre posteo menos es que no estoy, aunque algo dejaré programado. Besos.