sábado 21 de noviembre de 2009

PALMA VIII


"Permanecimos en Palma cosa de cinco semanas. La venta de la finca disgustó a los sobrinos, que la miraban como propia; sobre todo a doña Magdalena. Era una vieja casa del barrio de la Seo, con un patio gótico y una escalera de piedra. Tenía un recibidor lleno de cuadros y salones muy bien amueblados, con damascos y consolas doradas. Resultaba un poco excesiva para señores cristianos que, aun cuando muy antiguos y considerados, no disponían de grandes rentas."

LORENÇ VILLALONGA: Bearn o La sala de las muñecas.

martes 17 de noviembre de 2009

PALMA VII


"En el Borne, más que para la algazara, parece todo preparado para el noble ejercicio de sentarse. A la entrada y a la salida hay cuatro esfinges de piedra. La esfinge es un animalillo de anfibología enigmática que suele apoyarse en los codos, en todos los países de la Historia en que se cría este ganado; pero las esfinges del Borne no sólo se apoyan: se sientan, por no atrevernos a decir que se acuestan."

SANTIAGO RUSIÑOL: La isla de la calma.

viernes 13 de noviembre de 2009

PALMA VI


"El efecto que produce el interior es inenarrable, de una excelsa belleza, no sólo por la grandiosa desnudez arquitectónica del conjunto, sino por el espectáculo que la luz, filtrándose por rosetones y ventanales, produce en ella. Es de observar que los ventanales de la Seo estuvieron cegados y tapiados durante siglos. Fue don Antonio Gaudí, en los primeros ventanales abiertos bajo su dirección, con inmenso acierto, el que volvió la luz al interior del templo. Los arquitectos antiguos de la catedral la concibieron luminosa, es decir, como una sucesión escalonada de efectos de luz, tanto como una conquista del espacio."

JOSEP PLA: Guía de Mallorca, Menorca e Ibiza.

lunes 9 de noviembre de 2009

PALMA V


"Embocamos la bahía de Palma en el momento en que se levanta el sol, que inunda de rayos la capital de Mallorca, sus iglesias, sus edificios, sus monumentos de aspecto árabe, sombreados de palmeras; y brillan al fondo sus casas blancas sobre un fondo de montañas anegadas de vapores, mientras los molinos de viento, alineados a lo largo de la costa, se agitan con toda la velocidad que dan de sí sus largos brazos móviles."

GASTÓN VUILLIER: Viaje a las islas Baleares.

jueves 5 de noviembre de 2009

PALMA IV


"Llegué a la Ciudad de Mallorca a primera hora de la mañana. Palma, como también es conocida por la mayoría de la gente, es, viniendo del aeropuerto, una de las ciudades más bellas de Mediterráneo y de una silueta más perfecta. Su perfil se recorta ante un cielo siempre azul, con la Almudaina muy bien restaurada, y la catedral, de estructura poderosa y harmónica. Todo queda atado por el recuerdo."

JOAN PERUCHO: El césped contra el cielo.

sábado 31 de octubre de 2009

PALMA III


"Hacía ya más de una hora que la catedral de Palma dominaba el fondo del cuadro, al principio sólo como un bloque indefinido pero majestuoso, con su color nogal dorado, iluminado por el sol, pero con los detalles de su estructura todavía ocultos por un exceso de luz que parecía igualarlo todo. Mas a medida que nos íbamos acercando, se fueron haciendo más claros a nuestra mirada los pormenores de la obra y acabó por hacerse perceptible el ordenamiento matemático de la construcción. El vuelo gótico hacia el cielo, me acuerdo perfectamente de esta primera impresión que se fue apoderando de mí a medida que me acercaba, quedaba fijo en la tierra, un éxtasis conjurado sobre la piedra y en la piedra, incapaz de liberarse de ella, del mismo modo que los versos de un místico ibérico no logran romper sus lazos con la palabra."

ALBERT VIGOLEIS THELEN: La isla del segundo rostro.

lunes 26 de octubre de 2009

PALMA II


"He vuelto a escuchar Street Hassle, de Lou Reed. El cello acelerado sigue el compás de los latidos de mi corazón y un armónium surge de muy atrás, como el sol traslúcido, casi blanco, tras una tormenta de verano. Los violines son aves marinas en los acantilados. La voz de Lou Reed es una letanía somnolienta en el interior de un templo. Me preparo una infusión de hierbas en la cocina. Miro el mar y la ciudad. Miro la sombra del buque espía atracado en el muelle de Levante, los cargueros como saurios, los campanarios que puntean el perfil de la ciudad vieja."

JOSÉ CARLOS LLOP: El mensajero de Argel.

miércoles 21 de octubre de 2009

PALMA I


"Escucho de nuevo, alelado, «Coney Island Baby», que me devuelve a una calurosa noche de verano, en el piso de Palma de un conocido mío, allá por 1976. Mientras escuchaba por primera vez aquella música, me asaltó la sensación de ser un «vitelone», un provinciano inútil que desperdiciaba su vida y la dejaba escapar en compañía de gente que no le interesaba, en pisos como aquél, en los que nada tenía que hacer, toda la noche bebiendo y hablando de tonterías, sin nada que decir y sin nada que temer, acorazado contra la vida porque nada esperaba de ella, abúlico y desfigurado por el tedio aun antes de haber cumplido los veinte años. Y mientras tanto, la voz de Lou Reed susurraba en el tocadiscos: «no dejes escapar la vida, no dejes escapar la vida».”

EDUARDO JORDÁ: Canciones gitanas.

miércoles 14 de octubre de 2009

DEIÀ II


"Cuando por fin llegó a Deia, muy fatigado y con los pies doloridos, Anceo encontró a la ninfa de las Naranjas sentada muy erguida sobre una piedra, cerca de un manantial caudaloso que brotaba con fuerza de la roca de granito y regaba la huerta. Aquí la montaña, cubierta por una espesura de olivos silvestres y encinas, descendía bruscamente hacia el mar, quinientos pies más abajo, salpicado aquel día hasta la línea del horizonte por pequeñas manchas de bruma que parecían ovejas paciendo."

ROBERT GRAVES: El vellocino de oro.



"Quería ir a un lugar donde la ciudad fuera todavía ciudad y el campo, campo; y donde el arado tirado por el caballo no fuera todavía un anacronismo. Había otras aspiraciones, naturalmente, como buen vino, buenos vecinos y que no estuviera demasiado alejado del meridiano de Greenwich. Pensándolo bien, la primera persona que me recomendó Mallorca fue Gertrude Stein (...) Gertrude, que siempre hablaba con sentido común, me aseguró que los mallorquines eran alegres, limpios y amables, culturalmente afines al sur de Francia y agriculturalmente todavía anclados en el siglo dieciocho. Añadió que en todo aquello no había trampa alguna: si me gustaba el Paraíso, Mallorca era eso, el Paraíso."

ROBERT GRAVES: Por qué vivo en Mallorca.


domingo 11 de octubre de 2009

DEIÀ I


"El martes o el miércoles próximos se celebran los noventa años de vida de Robert Graves, quien vive aquí desde hará unos cincuenta, no lo sé muy bien; pero fue él quien casi fundó (o por lo menos lo puso en la imaginación general al venir a vivir en él y a escribir aquí prácticamente toda su obra) este pueblo habitado ahora por unas cuatrocientas personas, en su mayoría poetas, pintores o periodistas retirados con los que uno se cruza en las calles empinadas cuando se va a comprar el pan o una botella de vino, y al segundo encuentro son ya como amigos y comienza el intercambio de saludos."

AUGUSTO MONTERROSO: La letra e: fragmentos de un diario.

martes 6 de octubre de 2009

DRAGONERA


“Sa Dragonera es sin duda uno de los símbolos más perfectos de la simbiosis mito-paisaje. Su forma exacta de dragón semi-flotante en las aguas es algo más que una casualidad, como el hecho de que abunden tanto en ella las lagartijas, pequeños «dragones». Sa Dragonera es un emblema, un monumental encantamiento de las manos de la propia Creación, sin intervención alguna del hombre.

El islote vela como un auténtico vigilante la llegada de los barcos, que cruzan siempre por su morro como los intrusos por el de los dragones que guardan la entrada de las cuevas con tesoros. Se destaca sobre el atardecer como una mole negra, soñando las numerosas historias de piratas, naufragios, cuevas y moros que constituyen su universo mítico particular”.

CARLOS GARRIDO: Mallorca mágica

miércoles 30 de septiembre de 2009

YUSTE


"Todo cuanto aquí enseñan los frailes franciscanos, sucesores de los monjes jerónimos, tampoco tiene otro mérito que el imaginativo; pero por poco que ello sea, el viajero ha visto lo suficiente para sentir la honda emoción que inspira el recuerdo de la antigua grandeza deshecha por la mano del tiempo o por las devastaciones de los hombres."

CIRO BAYO: El peregrino entretenido (Viaje romancesco)

sábado 19 de septiembre de 2009

PALENCIA VI


“El sol de Palencia es de los más tristes soles del mundo; es el mismo que venden en los asilos y los orfelinatos, el mismo que, si sobra, se llevan al patio de las cárceles. Pero es, no sé si por ello, o por mis recuerdos, una de las ciudades más hermosas de España. Lo era, al menos. Apenas reconocí nada. Era entonces una ciudad muy pobre y nadie se había tomado aún la molestia de destruirla. En su miseria era hermosísima. Era como un pueblo. Se oían las campanas de la ciudad, se las reconocía como a parientes próximos, las de la catedral, la de San Pablo, la de la Audiencia… Aún circulaban pocos coches por la calle Mayor. Palencia era sobre todo esa calle larga, torcida, estrecha, soportalada. Los soportales le daban un aspecto romántico y levítico. Venía a ella mucha gente de los pueblos circunvecinos a mercar telas, herramientas, aperos, víveres. Zapatos, venían a buscar zapatos. Había muchas zapaterías en la calle Mayor, con la tristeza que eso da a una calle. Se veía a los hombres y a las mujeres vestidos de negro, ellos con chaqueta de pana negra y ellas con sus pellerinas y toquillas de lana, rematadas en madroños aplastados. Al pasar a su lado, le envolvía a uno el olor montuno, a lavanda, a romero, a pastos frescos. A veces se les veía caminar de un lado a otro, como enloquecidos, aturdidos, llevando en la mano el sobre grande de la radiografía que les había dado un médico. Y pese a que la capital no era más que un pueblo, se veía a los pueblerinos caminar cohibidos, sin atreverse a entrar en los comercios, incómodos de aquel cosmopolitismo de las zapaterías.”

ANDRÉS TRAPIELLO: El fanal hialino.

lunes 14 de septiembre de 2009

PALENCIA V


"La ciudad natal no se identifica con un campanario, una plaza con una fuente o la próspera actividad comercial o industrial que pueda tener lugar en ella. La ciudad natal es un soportal bajo el cual te vino por primera vez una idea a la cabeza; es un banco donde te sentaste a meditar sobre algo que no comprendías; es un instante de vértigo durante una zambullida en el río, donde de pronto tuviste el recuerdo de una existencia anterior; es un guijarro hallado en el fondo de un viejo cajón, que no sabes por qué guardaste; es el sombrero de tu profesor de Religión, con una gran mancha oscura; es la angustia que te oprimía el corazón antes del examen de Historia; son los juegos extraños que nadie comprendía y de los que te habría avergonzado hablar; es una mentira cuyas consecuencias atormentarán tus sueños toda la vida; es un objeto valioso en la mano de una persona; es una voz, oída una noche a través de la ventana abierta, que nunca olvidarás; es una habitación iluminada, y son los flecos en el bajo de una cortina."

SÁNDOR MÁRAI: Los rebeldes.


lunes 7 de septiembre de 2009

PALENCIA IV



En lento tomavistas
repasas las fachadas
de la Calle Mayor,
el balcón oxidado
en que no reparabas,
la oscura galería
de los cristales rotos
donde reina el pasado
y la devastación,
los atlantes de yeso
sustentando la tarde.
Te preguntas por qué
no te fijaste nunca
en aquella ventana
de raídos visillos,
el rótulo anticuado
de la ferretería,
las repetidas placas
del "Seguro de incendios",
los números tachados
de los viejos portales
tenazmente cerrados.
Detienes tu periplo
en el escaparate
que la imagen refleja
de un ser desconocido
con tus mismas facciones.
Le miras a los ojos.
Piensas que la ciudad
envejece contigo.

Julián Alonso


domingo 30 de agosto de 2009

DJERBA III


"En las dos localidades propiamente israelitas, Hara Kebira y Hara Sghira, podemos hacernos una idea de lo que fué el mundo judío anterior a nuestra era. Las costumbres y los vestidos, según dicen los entendidos, no han variado en dos mil quinientos años. La sinagoga, la «ghriba», la maravillosa, data del tiempo en que Nabuconodosor destruyó el templo de Salomón, y se construyó sobre una piedra de este templo traída de la isla de los cinófagos después de la caída de Jerusalén y la dispersión del reino de Judá. En consecuencia, los antiguos rollos de la Ley tienen aquí un valor inestimable. Basta tocar, en una peregrinación, en una procesión, los estuches que los contienen, para alcanzar deseados milagros... O por lo menos esto es lo que se afirma en la feliz isla de Djerba, que aparece como un microcosmos viviente, espejo humano de toda la historia tunecina en la encrucijada de tres continentes."

MARCEL SAUVAGE: África del Norte (Colección El mundo en color)