sábado, 6 de junio de 2009

SANTILLANA DEL MAR I


“Parecía que en aquel rincón del mundo la rueda del tiempo se había parado. Las horas resbalaban grises, monótonas, como largos bostezos, lo mismo que los años, lo mismo que los siglos, sin dejar huella, sucediéndose las generaciones iguales, uniformes, con las mismas ideas, con las mismas palabras, con las mismas cosas, en una mansedumbre fluvial, con el silencio de las aguas muertas… Un estupor de eternidad señoreaba toda la villa; andaban las gentes blandamente, sin prisa, con un ritmo grave y pausado, como si todos los trabajos estuvieran señalados, como si no hubiese más oficio que esperar, esperar perpetuamente.”

RICARDO LEÓN: Casta de hidalgos

1 comentario:

not only ice creams dijo...

qué interesante historia, y me encanta la foto!