lunes, 7 de abril de 2008

SANTO DOMINGO DE SILOS


"Había momentos en que después de ciertas lecturas, cuando se le acentuaba el disgusto de la vida ambiente, anhelaba horas lenitivas en el fondo de un claustro, somnolencias de plegarias esparcidas en humaredas de incienso, disipaciones de ideas vagando a la deriva en el cántico de los salmos."

JORIS-KARL HUYSMANS: "Allá lejos"


"Paro en el monasterio de Santo Domingo de Silos. Hace tiempo vi en un libro sobre arquitectura románica una foto de su claustro. Algo en ese jardín encerrado, esa perfecta regularidad, ese cuadrado sagrado, me emocionó. No encajaba. Las columnillas que apuntalan los arcos románicos con sus capiteles esculpidos se sucedían unas a otras en filas simples o dobles como en una selva sagrada, pero en algún sitio ese orden se descosía, se había producido una grieta en el mundo, había algo equivocado. Duró quizá sólo un segundo, hasta que vi lo que era, pero ese único segundo que estuve vacilando estaba planeado por alguien seis siglos antes. Tres de esas pequeñas columnas estaban hundidas, enredadas verticalmente entre ellas, se caen, pero aún mantienen el equilibrio apoyándose recíprocamente, y de hecho se marcan un bailecito, pero por ellas se tambalea toda la regularidad superior de ese edificio, tiene algo de comentario, de socavón. Me parece infinitamente intrigante cómo alguien puede hacer tambalearse el mundo con un medio tan simple."

CEES NOOTEBOOM: "El desvío a Santiago"



Xavier Mascaró: Faith


5 comentarios:

Anónimo dijo...

Tu foto vuelve a cincelar el relieve. Qué maravilla.

ana dijo...

Uno de los mejores momentos vividos, una tarde, en la iglesia de Santo Domingo de S., escuchando cantar a los monjes. Eran las 7 de la tarde aprox.oscurecía, que calma! sosiego autocomplacencia, rubor de felicidad contenida en unos instantes,
Has traído a mi memoria ese momento Rubén, artífice de la emoción y el sentimiento oculto.Sacas emoción del sombrero como los magos palomas.
Allí no había, más que silencio.

Un beso,
ana.

Anónimo dijo...

Muy logrado el relieve y las sombras. Yo no he estado en Silos, aunque siempre llevo el poema de G. Diego en la cabeza; de esos que aprendes de memoria y para siempre.

Sobre mi comentario anterior: con tanto gris (fondo y fotos) me pareció que faltaba algo de color y creí que era el azul (!); di por hecho que habías cambiado el fondo. Sólo era una ilusión óptica, claro.

Saludoss

rubén dijo...

Claude, Ana, Amparo: es un lugar muy fotogénico. Si logras esquivar a las multitudes, claro. Hacen falta la paciencia y los reflejos de un cazador para que la foto no quede poblada.

Un abrazo.

Cristian M. Piazza dijo...

Hola Rubén,

Estoy leyendo en estos días un libro sobre las bibliotecas de Alberto Manguel. Estas fotos me conectan a las páginas que leo, el scriptorium, el copiado delicado y laborioso, los libros quemados y la falta que nos hacen.

Abrazo