martes, 10 de septiembre de 2013

LOGROÑO


“Paralela al río se abre la Rúa Vieja: una ronda, de chatarrerías y enormes blasones de roca. Corta a la Rúa la Travesía de Palacio; al fondo, en una casa blanca y baja, se lee: «Mondonguería»”.

PEDRO DE LORENZO: Viaje de los ríos de España.


“Pero se podía huir, a explorar rincones solitarios en la obscuridad de la Rúa vieja, entre casonas destripadas que enseñaban su impudicia; retretes, paredes sucias, habitaciones arrumbadas, rejas mohosas, portalones caídos. Ondeaba un aire medieval, redivivo, campeando en la nota chillona de los prostíbulos que escupían cuadrillas de soldados vocingleros. Se asomaba una hembra amustiada, que fumaba tristemente.”

JOSÉ MARÍA CAÑAS: Nubes y barro.


“Se fue Casio por un lado y Vinagre por otro, pero, el adolescente también quería recorrer aquel Logroño prohibido y cerdo que mucho le fascinaba. Había visto la feria, los tiovivos, y, ahora quería darse un garbeo por las calles estrechas donde había muchos hombres que cantaban, bebían y discutían a gritos. No faltaban tampoco niños como él llegados de los pueblos y que andaban rondando y husmeando de qué iba la cosa. Vinagre se fue por la Calle de La Cadena, llegó a Herrerías. De allí por Mercaderes bajó hasta la Mayor y, de ésta fue a parar a la Rua Vieja. Siguió por ella, cruzó una calle que bajaba hasta un gigantesco puente de hierro y vino a caer a la Plaza de Santiago.”

ANTONIO CILLERO ULECIA: Pascasio y Vinagre: novela picaresca del siglo XX.

2 comentarios:

Amparo dijo...

Qué avalancha de ruinas. Me gusta el texto de Cañas, cuantas palabras usa son perfectas para tus imágenes.

rubén dijo...

Ni pintadas. Volveré seguramente con Logroño, pero ahora seguiré la ruta. Abrazos.