“El valle que desde Santana desciende hacia Sesimbra va mostrando el mar. Se abre en ancha boca hacia el verde marino y hacia el cielo azul, pero esconde la villa vieja en el resguardo que forma el monte del castillo. El viajero dobla la última curva y aparece dentro de Sesimbra. Por muchas veces que allá vuelva, siempre tendrá la misma impresión de descubrimiento, de encuentro nuevo.”
"Perderse, desaparecer, cambiar de identidad, renacer con otro nombre. He tenido esa tentación muchas veces, con frecuencia al viajar por países lejanos pero también deambulando por las calles de mi ciudad e incluso sentado en un sillón de mi casa. En todos los casos he experimentado el goce de tomar otro rumbo radicalmente distinto, aunque sólo fuera con la imaginación: matar al que eres es, entonces, una forma posible de inmortalidad, la única resurrección que está al alcance de nuestra mano."
1 comentario:
Habrá que ir, y recordar esta visión que nos traes.
Besos
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