martes, 21 de febrero de 2012

CRIPTA DE SAN ANTOLIN


“El descenso, casi iniciático, hasta la cripta de San Antolín. El pozo de los deseos. El aire de otros siglos en este sepultado templo al único dios verdadero, el tiempo.”

JOSÉ LUIS GARCÍA MARTÍN: Colección de días.


“Un aire antiguo, de leyenda medieval, una atmósfera de misterio, un hálito de poesía primitiva saludará al turista que descienda a la incomparable, a la singularísima cripta.

VALENTÍN BLEYE: Guía turística de Palencia y su provincia.


“Se ha aliado a todos nuestros pensamientos esta suposición del agua, del corazón del agua de la ciudad, bajo el aposento solemne. Como aquella cisterna de agua en la cripta de San Antolín, en la catedral de Palencia, así hay aquí un fondo de agua milagrosa, agua también como la de un Lourdes más humano; un Lourdes espontáneo que no exige ni la fe ni la superstición, sino cierto escepticismo y mucha humanidad.”

RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA: Pombo.


“Bajo el rico juego de altas bóvedas ojivales de la catedral palentina se yuxtaponen en la cripta de San Antolín, patrón de la ciudad, una capilla visigoda, probablemente de fines del siglo VII y un edículo construido por Sancho el Mayor al restaurar la ciudad en 1034, tenido por uno de los puntos de arranque de la gloriosa arquitectura románica.”

RAMÓN OTERO PEDRAYO: Una historia del arte universal.


“Luego aprendió Ginés cómo Castilla, siempre heroica y gloriosa, ya se hizo independiente de los reyes de León y Asturias, después del crimen de Ordoño II degollando a cuatro condes castellanos con Nuño Fernández a la cabeza, en rencor por el desajuste de Valdejunquera, hasta constituir un solo Estado ya, en 1023, con aquel reino y con el de Navarra, bajo el cetro de Sancho el Mayor, quien, después de reedificar la antigua Palentia, persiguiendo a un fugitivo jabalí tropezó en una gruta con el “misterio de las Antas”, conocido hoy como “Milagro de San Anto-olin”. En una palabra, Ginés reconstruyó, como hoy no pueden ya hacerlo por falta de datos los historiadores, todos los orígenes semiiniciáticos de aquellas Castilla y León bajo cuyos dominios no había de ponerse el sol en el siglo XVI, “los Santos Lugares de la nacionalidad española”, que ha dicho Sánchez Moguel.”

MARIO ROSO DE LUNA: Del árbol de las Hespérides. Cuentos teosóficos españoles.


“Bajé luego a la Cueva de San Antolín o San Antonino, patrón de la ciudad, santuario subterráneo que sirve como de mística base al gran templo que hay encima: admiré después, casi a tientas, o sea a la luz de uno y otro fósforo (pues la Catedral se había quedado a obscuras y al sacristán se le había apagado y perdido la vela dentro de la cripta), la magnífica sillería del Coro, las verjas y los púlpitos, me defendí a duras penas del mismo sacristán, empeñado en que volviéramos a bajar, con un farol, al tal subterráneo, que parece ser su ojo derecho; alegué, como era cierto y positivo, que tenía hambre, que el reloj marchaba implacablemente, y que la Diligencia seguía su camino a las nueve en punto, y logré, por último, salir de la iglesia y tomar el camino de la fonda, casi receloso de que mi cicerone de medias negras se habría alegrado de que me quedase por toda la vida haciendo penitencia en la Cueva de San Antolín… "

PEDRO ANTONIO DE ALARCÓN: Viajes por España.

3 comentarios:

Angelus dijo...

Buen reportaje gráfico-literario de esa "pieza desconocida". Saludos.

Amparo dijo...

Bueno, cuando vaya a Palencia (y pare, porque hasta ahora he pasado de largo por diversas razones),iré a visitar este sitio, siempre que sea con alguien al lado y un jersey que abrigue.
Impresiona.

rubén dijo...

Gracias, Angelus.

Amparo: si me avisas estaré encantado de acompañarte, me pasa un poco como al sacristán de Alarcón. Llevaré velas.