miércoles, 1 de diciembre de 2010

SEVILLA IV


“Forzado el puente de barcas por el almirante Bonifaz, forzada la Puerta Real por Garci Pérez de Vargas, triunfa la cruz sobre la media luna. Pero la Sevilla cristiana no tiene identidad, sino nostalgia; sus reyes reciben embajadas persas, se enjaezan a la morisca, aprenden lenguas semíticas, labran su alcázar con alarifes granadinos. La Andalucía vencida acaba por vencer a sus vencedores. Por fin se deciden éstos a arrasar la mezquita mayor para levantar su catedral y, al excavar los cimientos, encuentran un cocodrilo. No saben qué hacer con él y lo cuelgan como un trofeo de caza entre la Giralda y el Patio de los Naranjos. Queda en pie la Giralda, el minarete de la mezquita, escala al cielo, camino de Sevilla al cielo, cerrado aún con bolas de bronce, sin almuédano ni campanas, y en ella sigue la ciudad crucificada desde el día de la Conquista. Ha de esperar tres días sagrados, tres días como tres siglos, y al cabo de los tres siglos resucita. Sigue en el aire el cocodrilo sacrificado, exhumado de su cripta mágica, pero el barroco desclava de su cruz a la ciudad y, al ponerle al minarete un campanario con la Fe por veleta, le vuelve a abrir a Sevilla el camino al cielo. Y es que en el barroco deja Sevilla de mirar a su pasado y descubre un futuro: la nostalgia de África deja paso a la ilusión de América, y el puesto del cocodrilo en su matriz sacrificial viene a ocuparlo la sierpe del Paraíso bajo una ambigua media luna.”

AQUILINO DUQUE: La rueda de fuego.

8 comentarios:

Elvira dijo...

Uauuu! Preciosa. Me repito mucho en los comentarios. :-)

Amparo dijo...

Calor.

Angelus dijo...

¿A qué fachada pertenece la foto? El autor del texto es uno de mis seguidos a través del blog. Saludos.

rubén dijo...

Elvira: No me importa ;-)

Amparo: Musho.

Angelus: Es el Patio de los Naranjos. Ya sé que te gusta Aquilino Duque. La rueda de fuego está muy bien, de momento no conozco nada más.

Alfaraz dijo...

Permesso.

Me permito recomendar de A. Duque MANO EN CANDELA. Ed. Pretextos, 2002.

Uno que viene del Tembladeral.



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rubén dijo...

Tomo nota, gracias Alfaraz.

paisajescritos dijo...

Rubén, he visto toda la serie de golpe. Me detengo por inesperada en esta entrada. Reivindicar a Aquilino Duque hoy en día tiene su miga. Tomo nota de la reseña. Maravilloso el testimonio del sol en todas las fotos. Es dura Sevilla ¿verdad? ¿Cuándo has estado?
Besos.

rubén dijo...

Estuve en Septiembre, y fue poco más que una parada técnica. Volveré con más tiempo. Hay tanto escrito sobre Sevilla, que me he limitado a lo que tenía en casa más a mano. Compré La rueda de fuego hace poco y me gustó, pero tampoco es que reivindique a Aquilino Duque, esto no es un canon. Tratándose de Sevilla no creo que sea tan inesperada, creo que lo es más la de Gide.

Lo del sol se está convirtiendo en una obsesión, últimamente los días nublados casi ni me molesto en sacar la cámara.