"Mientras escribo se han consumido los últimos troncos de la chimenea en el viejo café Vlissinghe y los retratos de mis poetas simbolistas se han vuelto turbios. Todo ha regresado a la oscuridad sagrada y primitiva en este reino despótico del silencio. Las jóvenes que me rodeaban se han convertido en viejas damas y, maquilladas con su color de tierra, se han perdido en las porcelanas que decoran el café."
MAURICIO WIESENTHAL: El esnobismo de las golondrinas.
MIGUEL DE LLOBET: Brugge.

Por supuesto no me importa, todo lo contrario, es un halago estar aquí, de alguna forma compartimos la experiencia de haber estado en ese lugar, el Café Vissinghe.
ResponderEliminarUn saludo,
Miguel
Tuve el placer de visitar Brujas y es una ciudad encantada. Preciosas tus fotos y el texto. Wiesenthal me gusta. Es un snob exquisito y muy entretenido, gran escritor.
ResponderEliminarUn saludo
Es como si todos los cafés del mundo, de lento tostar, se hubiesen reproducido en los colores de la fotografía. Casi que tiene aroma.
ResponderEliminar(Hoy, a la hora del café).
Excelentes tonos, me encantó.
ResponderEliminarBendita profundidad de campo...
ResponderEliminarSi...
ResponderEliminarHaig Yazdjian, poca gente lo conoce pero tú tienes un espejo mágico.
Tengo ganas de volver a pasear por los rincones que me gustan de memento , tengo suficiente con aterrizar. Un abrazo
Genial otra vez Satie, aunque esta pieza ya se han ocupado algunos de contaminarla.
ResponderEliminarLa foto, íntima y cálida.
Saludos
Ese café invita a la intimidad, a la lectura...
ResponderEliminarYo haría un monumento al café y a los cafés.
ResponderEliminarEl que representan ¡ precioso !
Un saludo
Visité ese café hace algunos años y me ha traído recuerdo tu fotografía...hermosa melodía también la de Satie...
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